Montevideo se tornó violeta, feminista y diverso, este 25 de noviembre.
Cientos de mujeres y disidencias tomamos la calle para exigir justicia social y vidas libres de violencia.
Ante un estado ausente que no hace más que recortar presupuesto y recursos para atender la violencia de género y generaciones, el movimiento feminista reclama por sus derechos y por la protección de la vida.
La diversidad y heterogeneidad del movimiento feminista de Montevideo, se hizo presente este 25 de noviembre.
Con intervenciones, espectáculos artísticos y una gran fogata, resignificamos este día de lucha y resistencia. Estamos juntes, sosteniéndonos en cada abrazo sororo y feminista.
Con estas imágenes, cerramos el recorrido realizado con Resistencia Solidaria, por el Centro Social: El Galpón de Corrales, ubicado en el barrio de Villa Española, que funciona como centro de acopio de la Coordinadora Solidaria de Villa Española.
Desde 1999 inicia su trabajo comunitario como comedor popular.
Mediante diversas iniciativas, este espacio ha construido un fuerte vínculo con el territorio y su comunidad, construyendo espacios de participación y socialización entre los y las vecinos/as de la zona.
Actualmente funciona la Radio Comunitaria Barriada FM, la Biblioteca Popular León Duarte, el espacio artístico La Fogonera, el Periódico barrial y popular La Barriada. Ensayan murgas, grupos de candombe.
Tiene una huerta comunitaria y recientemente se ha refaccionado e inaugurado el salón León Duarte donde se reúnen varias cooperativas, sindicatos y grupos vecinales. Por ejemplo, la Coviint-2, quienes trabajan en el proyecto «Por un techo digno» y la Unión de Clasificadores de Residuos Urbanos Sólidos (UCRUS).
Cuenta con un rincón infantil y una olla que sirve en promedio 350 porciones en la olla, y el merendero está entregando alrededor de 150, donde cada vez más personas se acercan.
Actualmente están realizando la primera etapa de la obra del proyecto «Manos Solidarias» presentada al Fondo Por Mas del Plan ABC (IMM). Allí funcionará un salón de acopio de aparatos ortopédicos, un taller de serigrafía y una sala de psicomotricidad para personas con discapacidad.
«Junto a las diversas luchas, junto a los trabajadores, los cooperativistas, los/as estudiantes, los/as jubilados, junto a las organizaciones feministas, de la diversidad, las organizaciones de derechos humanos, y las diversas organizaciones sociales y populares de nuestro pueblo, de su seno hemos recogido un legado de solidaridad y de lucha, de compromiso y de resistencia.»
✊🏼Por trabajo, pan y techo.
Resistencia Solidaria.
🍲 OLLAS QUE INTEGRAN LA COORDINADORA SOLIDARIA DE VILLA ESPAÑOLA:
Olla Villa Solidaria Olla La Unión Olla Utc / Funsa Olla Las de a Pié Olla Santa María Olla Rompiendo Barreras Olla El Galpón de Corrales Olla Merendolla 44 Olla Unidos Somos Mas Olla La Hora Feliz Olla Barrios Unidos Olla Pancitas Felices Olla Juntos Podemos Olla Malvín Norte Olla Luisa Cuesta Olla Club Victoria Olla Los Chiquititos Olla Fogón Artiguista Olla Los Teros Olla Realojo Isla de Gaspar Olla La Cañada Olla Lo de Richard Olla Don Márquez Olla Planta Burguez Olla Planta Geminis Olla Planta Durán Olla Brigada Solidar Olla 23 de Diciembre Olla Seis Barrios Olla Tres Palmas Olla Sembrando Olla Alto Guiso Olla Las Viviendas Olla La Chini Olla Brazo Solidario Olla De Zoe Olla Los Sueños Olla Realojo La Manchega
“Contá conmigo” es un proyecto que busca hablar de aborto en nuestros propios términos. Creemos que es necesario cambiar la narrativa sobre aborto hablando, escuchando y conectando. El proyecto se trata de contar nuestras historias, nuestras trayectorias de acceso a abortos y de hacerlo usando nuestra propia voz. Se trata también de contar la una con la otra y de saber que nuestras historias importan y que no estamos solas. A través de mensajes diversos y positivos queremos que nos cuentes tus historias y que cuentes con nosotras para cambiar la forma en que hablamos de aborto y de las personas que los tenemos.
¿Quiénes somos?
Somos mujeres uruguayas con ganas de cambiar la forma como hablamos de aborto
Bloque en defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivos, Montevideo, 8 de marzo de 2020. Fotografía: sojumoho
¿De dónde sale el proyecto?
Hicimos un análisis del discurso parlamentario en Uruguay sobre el aborto y encontramos que cuando los parlamentarios hablan de la persona que aborta, hablan de una persona que no refleja la diversidad de nuestras experiencias. Somos víctimas, somos egoístas, somos irresponsables, dice el discurso parlamentario. Esas imágenes son incompletas y contribuyen al estigma social del aborto. Este estigma provoca la marginación social, médica y legislativa del aborto y pone barreras que nos dificultan el acceso.
Contexto
Uruguay ha logrado avanzar en los últimos años en materia de reconocimiento formal de los derechos sexuales y reproductivos. Este cambio ha sido posible, entre otras cosas, por la demanda ciudadana en reclamos de sus derechos, en especial las organizaciones y movimiento de mujeres y feministas. Sin embargo, el aborto sigue siendo muy estigmatizado. El estigma del aborto es construido y reconstruido socialmente. Por eso es importante romper el silencio y crear un dialogo diferente. Se nos ocurrió entonces que teníamos que contar nuestras historias: mostrar nuestra diversidad, nuestras complejidades y nuestras trayectorias. Con nuestra propia voz y en nuestros propios términos. Es así que nace “Contá conmigo”.
Objetivos
Con el apoyo de Abortion Conversation Projects buscamos combatir el estigma del aborto y generar una conversación mas positiva y diversa sobre nuestros derechos. El estigma que existe en el tema nos hace sentir solas, aisladas y nos mantiene en silencio. El fin del proyecto es contar historias de aborto reales, diversas, complejas y maravillosas. Tan reales, diversas, complejas y maravillosas como las personas que tienen abortos. Sin estereotipos, sin historias ficticias y sin prejuicios. Los objetivos del proyecto son recopilar y compartir historias de personas reales que tuvieron aborto(s). Porque creemos que el aborto es un derecho y que nuestra voz es poderosa. Creemos que contar nuestras historias de aborto ayuda a normalizar el proceso, a entender que todos amamos a alguien que se hizo un aborto. Creemos que romper el silencio nos acerca y nos hace saber que no estamos solas. ¡Vení contános tu historia y contá con nosotras!
¡Contanos tu historia y contá con nosotras!
– ¡Nos podés contar tu historia como quieras! –
Mandándonos un mail acontaconmigo@riseup.net (plataforma segura de comunicación de activistas)
El 2 de mayo de 2019 nació lo que llamamos Círculo de lecturas feministas en Espacio Cultural Ukulele (hoy Que arda). La gestación del primer encuentro fue breve, impulsiva, (cuestión de unos cuarenta minutos), y esto tuvo que ver con que en este momento se materializaron en un plan aquellas horas de charlas que teníamos hace tiempo entre amigas. En ellas coincidíamos en que nuestra educación formal (en Historia y Filosofía) no nos había nombrado, apenas habíamos visto alguna pensadora, y con esto convergía la necesidad de habitar un espacio de formación feminista.
La propuesta fue leer juntas, compartir diferentes sentires-miradas, reflexionar, tener un acercamiento teórico a pensadoras feministas, y el anhelado espacio de formación. En el primer ciclo, desde mayo a diciembre 2019, leímos a tres autoras de diferentes tiempo-espacio: Simone de Beauvoir, Silvia Federici y María Galindo. La modalidad fue leer en solitario capítulos acordados previamente y luego juntarnos en la fecha establecida para conversar sobre el texto, (aunque muchas veces leímos juntas). Los encuentros fueron cada quince días, el número de participantes fue variado, desde cuatro mujeres hasta quince, pero el espíritu siempre fue continuarlo, y poner énfasis en la importancia de juntarnos aunque fuéramos tres.
Círculo de lecturas feministas julio 2020
De Simone de Beauvoir leímos “El segundo sexo”, pese a las distancia temporal y espacial con la autora nos identificamos con sus planteos, sobre todo en aquello referente a la imposición cultural de lo que es “ser mujer”. con la reveladora frase “mujer no se nace, se hace”, y otras cuestiones como la infancia, el aborto, y un largo etcétera. Luego nos fuimos a Silvia con “Calibán y la bruja”, ya realizando una lectura sobre la acumulación originaria del sistema capitalista y su impacto en los cuerpos de las mujeres. Llegando a Maria incrementamos la complicidad, en un contexto que nos demanda posicionarnos, cuestionar la representación política, y repensar el feminismo que habitamos/ militamos, saber que nuestra lucha no se agota en una agenda de derechos; que hoy más que nunca tenemos que defender nuestros cuerpos y patear contra quienes quieren apropiarse del movimiento para invisibilizarnos.
Es en la praxis que las ideas toman forma y así el círculo se fue construyendo como un espacio de autoconciencia, de reflexiones más íntimas, donde cobró fuerza la idea de que “lo personal es político”.
Algo es claro: en la lectura lo autobiográfico se impone, la mayoría de nuestros intercambios surgieron de lo que nos pasó y nos pasa. Hay una recuperación de la lectura en voz alta emocionada, en el siglo XIX con la aparición de los estados-nación laicos se enseñó a “leer para adentro” justificando que quienes leían en voz alta enfatizaban lo moral-religioso. Leer en voz alta es un placer, muchas de las veces que leíamos se hacía énfasis en aquellas partes que más nos emocionaban o la que estaba leyendo sabía que podía provocar complicidad o una rabia compartida.
Fanzine «Feminismos» realizado por Que arda.
Era interesante ver lo que ocurría a nivel intergeneracional, por ejemplo cuando leíamos a Simone, en el tema Aborto, algunas cercanas a los 30 años recordábamos escuchar a nuestras madres hablar de lugares/médicos que hacían abortos clandestinos, otras de métodos naturales y para las adolescentes estas charlas no existían, por haber crecido en un Uruguay con aborto legal. Cuando leíamos a María Galindo surgieron experiencias de momentos de crisis que algunas habían atravesado. Una compañera contaba como en la década del 70 en la crisis económica de la dictadura un grupo de mujeres en Las Piedras se organizaba para darle de comer a sus hijas/os y posteriormente formaba un comedor para las/os niñas/os de la zona. Otra compañera relataba la organización en la época de la crisis del 2002 en Maldonado, donde recogían frutas y verduras de la feria para hacer guisos y mermeladas que repartían entre las vecinas/os.
Brillos en los ojos, risas, tener nuestro espacio de construcción de conocimiento, de respiro en la locura de nuestras vidas cotidianas. Cuando tenemos una idea nos imaginamos todo lo que va a pasar, pero cuando la llevamos adelante por lo general ocurre de maneras inesperadas, sobre todo cuando se construyen espacios que disparan las emociones. Nos detenemos en el disparo de emociones porque creemos que así fue esta experiencia inicialmente, juntarnos, leer, identificarnos, conmovernos, y sentir que no estábamos solas.
El círculo de lecturas es un espacio que se sale del corset de las academias que algunas transitamos, permite que quienes nunca leyeron sobre feminismo tengan un aporte tan enriquecedor como las que vienen leyendo hace tiempo, y otras tantas significaciones. Este espacio trasciende las formaciones académicas, porque allí hablamos de lo que nos pasa a todas como mujeres en un mundo capitalista y patriarcal que todos los días nos violenta.
Este año seguimos con los mismos objetivos, experimentando otras modalidades, e inaugurando nuestro proyecto editorial artesanal. Compartir la palabra, una merienda, la vida cotidiana, la situación política. Hablarnos, escucharnos, escribirnos. Eso es nuestro espacio para los cuales no necesitamos más que acercarnos.
Necesitamos las palabras, para pensarnos, para nombrarnos. Nombrarse es revolucionario. Basta nombrar nuestra lucha para poner patas para arriba el mundo: en la mesa familiar, en nuestros trabajos, en el almacén. Cuando asesinan y desaparecen mujeres las nombramos para exigir justicia, para que no las olviden. Nombrarnos implica ser. Nombrarnos implica estar.
Que arda / Feminismos
En el 2019 iniciamos lo que llamamos Círculo de lecturas feministas en Espacio Cultural Ukulele (ahora Que arda) en Maldonado, Uruguay. La propuesta consiste en leer juntas, compartir diferentes sentires-miradas, reflexionar, tener un acercamiento teórico a pensadoras feministas y propiciar un espacio de formación horizontal y alejado de lógicas académicas.
La emergencia sanitaria hizo que tuviéramos que buscar alternativas al encuentro presencial. Fue así que durante marzo y abril realizamos lo que llamamosAquelarre desde la cuarentena, encontrándonos de manera virtual mediante una transmisión en vivo por Instagram, a la que se sumaban a “compartir pantalla”. Leímos textos de autoras de diferentes latitudes, sentires, pensares e incluso hubo quienes se animaron a compartir textos propios.
Que arda ediciones
Con la vuelta del Círculo en julio de este año, le sumamos el proyecto de emprender publicaciones independientes. NacióQue arda ediciones, con una perspectiva feminista y apostando a la publicación artesanal y autogestionada. El primer fanzine fue pensado como material para los primeros encuentros.
La publicación se titula «Feminismos» y consiste en una selección de textos de autoras feministas. Incluye también un relato de la experiencia del círculo de lecturas feministas del año pasado. La idea es obtener un panorama de posicionamientos diversos y elementos para intercambiar, debatir, pensar, encontramos y des-encontrarnos con los textos de María Galindo, Victoria Sendón de León, bell hooks entre otras.
La pérdida de nuestro espacio físico como Ukulele nos llevó a reinventarnos como Que arda apostando a continuar con las actividades de modo itinerante en distintos espacios del departamento. En julio iniciamos con el círculo de lecturas 2020, los días 7 y 21 en la ciudad de Maldonado y los días 14 y 28 en San Carlos.