Las nietas forma parte del podcast autogestionado: Creaturas en fuego. Es un espacio dedicado a las mujeres fotógrafas que se propone visibilizar a aquellas que han sido invisibilizadas, conocer sus historias y poner el foco en sus miradas. 

En esta oportunidad compartiremos con ustedes un episodio dedicado a la primera exposición de mujeres fotógrafas del Uruguay: Campo Minado. Repasamos su historia y tendimos hilos con el presente por medio del diálogo con una de las expositoras, la fotógrafa y docente Lilián Castro.

Las protagonistas de Campo Minado

Agosto de 1988, Centro de Exposiciones de la intendencia de Montevideo. En esas coordenadas aconteció la primera exposición de mujeres fotógrafas del Uruguay, un hito en la historia de la fotografía de nuestro país.

El nombre no fue casual, se buscaba explicitar lo que allí estaba aconteciendo. Campo Minado reunió los trabajos de once fotógrafas: Ana Richero, Clotilde Garro, Diana Mines, Estela Peri, Heidi Siegfried, Ibel Torchia, Lilián Castro, Maida Moubayed, Marta Pagliano, Nancy Urrutia y Verónica Silva. Dina Pintos, fotógrafa y docente fue la curadora.

El siguiente texto extraído del catálogo de la muestra, nos acerca una idea de lo que fue y significó esta exposición:

Provenientes de áreas muy distintas, insertas ahora en actividades que no están vinculadas entre sí, once mujeres convergieron a través de la fotografía en un grupo de discusión para ir encontrando los rasgos pertinentes de la mujer fotógrafa. En la comparación de situaciones y en la reflexión compartida fueron planteándose que si bien todas tienen camino recorrido en la toma fotográfica, la participación de la mujer-fotógrafa en las muestras no es representativa de la actividad que ella desarrolla. ¿Por qué no exponen las mujeres? ¿Por qué no rematan esa investigación de los recursos expresivos de la imagen fotográfica en el contacto con la gente?En la historia personal de cada una se podría encontrar respuestas, pero sin duda, la integración del grupo puso en evidencia que era imprescindible “exponer-se”, salir a la calle para seguir andando. Por eso: “Campo minado”.


Tomado de: Catálogo de la muestra de Campo Minado

Mucho más que una exposición fotográfica

A treinta años de Campo Minado, el Centro de Fotografía de Montevideo, realizó en el año 2018 una muestra en la cual se expuso una pequeña selección del conjunto de fotografías que integraron la exposición original y se realizó un conversatorio con algunas de las autoras.

En esta instancia, Diana Mines cuenta cómo surgió la idea de una muestra hecha por mujeres fotógrafas. En el año 1987 una fotógrafa argentina que en ese momento residía en Chicago, Silvia Malagrino, se contacta con ella vía carta. Estaba investigando la participación de las mujeres latinoamericanas en la fotografía. Diana tiene la posibilidad de viajar a EEUU y participar de intercambios con colegas de otras partes del mundo. A raíz de ello, comienza a tomar conciencia de la importancia de hacer visible el trabajo de las mujeres fotógrafas uruguayas, de tomar espacios.

Se reúnen, y no solo conciben y realizan un producto colectivo en forma de exposición, sino que crean un espacio de intercambio previo, reuniones en las cuales mostraban sus trabajos las unas a las otras, donde intercambiaban desde sus miradas de mujer. Cada una de ellas trabajó un tema diferente y personal, ello también es una característica que la hace única.

Si bien sus autoras no lo esperaban, mucho se removió con Campo Minado, la reacción del medio fotográfico de la época fue diversa, unes lo celebraron, algunes lo sintieron como una acusación, otres se negaron a ir a verla alegando que “se autodiscriminaban”.

“(…) fue un ejemplo representativo del desarrollo de una postura de género, en momentos en que las reivindicaciones feministas comenzaban a visibilizarse en la sociedad uruguaya, junto a la ampliación de actividades y propuestas fotográficas que se habilitaron con el retorno a la democracia.


Tomado de: http://cdf.montevideo.gub.uy/exposicion/treinta-anos-de-campo-minado

Ecos en el presente

Muchas exposiciones de mujeres fotógrafas se han desarrollado desde ese momento hasta nuestros días, muchas cosas han cambiado, pero otras no tanto.

Hoy algunas de aquellas mujeres que participaron en Campo Minado, forman parte del colectivo de mujeres fotógrafas “En blanca y negra”. El colectivo, conformado por cinco fotógrafas, tiene como objetivo ayudar a deconstruir la invisibilidad de la mujer en la sociedad uruguaya desde una perspectiva de género, con proyectos que salen al espacio público como por ejemplo “Hijas de vidriero” que ha recorrido diferentes puntos del Uruguay, pero cuyo puntapié fue la plaza Primero de Mayo. Se expusieron una serie de fotografías de mujeres trabajadoras durante el congreso del PIT CNT del día de los trabajadores en 2016, en el cual todos los representantes y oradores eran hombres. Casualidad o no, al año siguiente, los oradores en el acto fueron dos mujeres y dos hombres.

Lilián Castro, fotógrafa, docente, actual integrante del colectivo y participante de aquella primera muestra de mujeres fotógrafas, presentó en esa oportunidad un trabajo muy personal, “Un día todos los días”, en el que nos invita a participar en un momento muy especial de su vida:

“El cambio de vida, de muchacha soltera, trabajadora y militante que vivía con papá y mamá (hija única además), a ser esposa y madre; (siguiendo con mi trabajo fuera de casa y extrañando mucho la militancia) me tenía con toda la energía abocada a mis nuevos roles… Ese alud de tareas tenía que ver con mi condición de mujer y con el lugar que la sociedad me daba en aquel momento.”


Tomado de: https://enblancaynegrablog.wordpress.com/lilian/
Aquí se puede ver la serie fotográfica “Un día todos los días” de Lilián Castro.

Nos comunicamos con Lilián y le pedimos que compartiera con nosotres, qué significó a su entender la experiencia de Campo Minado, pueden escucharle en el siguiente enlace:

Nos gustaría cerrar esta nota, con algunas preguntas que abran a la reflexión:

¿Qué ha cambiado desde el momento en que Campo Minado irrumpe en la escena para las mujeres fotógrafas uruguayas? ¿Qué permanece en esencia incambiado? ¿Qué otros espacios existen o podemos construir por fuera de las instituciones para visibilizar nuestros trabajos y discursos?